

Fue salir al balcón y encontrarme a la multitud que corría desesperada delante de la lengua de fuego. Tenía tres opciones:
a) Arrojarme sobre la masa impersonal.
b) Encerrarme en la casa para no verlo.
c) Bajar y unirme a ellos.
Opté por la última y la lengua de fuego me engulló como a todos los demás
NARANJAS
La curiosidad mato algato amiga por eso optaste por lo tercero, cariños!esTe invito a mi nuevo blog , es solo vegetales.
http://vivanlaverduras.blog.com.es
LA GATA ACTIVISTA!!!!!!