El pasado viernes sentí, como desde hace mucho tiempo no lo hacía, la ilusión por la política, como forma de cambiar el mundo día a día, de aliviar esta sociedad injusta y de hacer llegar tus ideas a los demás. Sentí que hay personas todavía, que no buscan solamente los votos, el dinero y el poder. Sentí que tenía una suerte enorme de que esas personas, al menos algunas de ellas se encuentren entre mi familia y mis mejores amigos.
Se celebró aquí en Medina del Campo, un acto de homenaje a las víctimas de la guerra Civil y el franquismo de la zona sur de la provincia de Valladolid, lo organizó IU. Fue coincidente por casualidad con la aprobación de la ley llamada de la Memoria Histórica. Fue un acto precioso, maravilloso, emotivo y sincero, en el que cada cual puso su granito de arena, su sentir, su discurso y en el que otra vez me sentí viva e ilusionada con los ideales de un nuevo mundo.
Otro senmtimiento que me produjo este acto fue una inmensa pena, porque de estas víctimas sólo cuatro estaban vivos, y alguno en no muy buenas condiciones, una gran pena que todo esto no se haya celebrado mucho antes, ya llevamos 30 años de democracia.
Se leyeron unos textos de dos amigos míos del blog y de la vida real: Lunera y Grial.
Y yo leí unos versos que compuse para la ocasión y que voy a colocar ahora mismo aquí.
Los de la foto son los que recibieron este homenaje, como puede apreciarse muchos son jovenes porque son familiares de los muertos.
Compañeros, reunidos al calor
de este mes de Julio derretido,
deseamos aplacar con estos versos
tantos julios en odio convertidos.
Por qué tuviste amigo que rendirte
y esconderte en el hoyo improvisado,
por qué la soledad de otro lugar,
de otros vientos rozándote el costado.
Por qué tu compañera marchó sola,
por qué quedó tu hijo abandonado.
¿Sólo fue por levantar el puño en alto?
sólo por no bajar la voz en la taberna,
por no asentir la idea del cacique,
por mantener erguida la cabeza.
Por tan dignas razones como estas
merecistéis la más triste condena,
el exilio, la muerte, el frío zulo,
la oscuridad, la huida al monte,
la mordaza, el silencio, las cadenas…
Compartimos un sueño con vosotros,
conseguir nuevos días sin mentiras
donde poder expresar lo que nos une
donde elegir cada cual su propia vida.
Que no haya guerras ni represaliados,
que no haya músicas que suenen a vencidos,
que este julio que de nuevo conocemos
sea el primero en que sois reconocidos.
Que las cunetas ya nunca luzcan muertos
que los hoyos y pozos y los ríos
no sean tumbas de hermanos masacrados,
que no vuelvan opresores, ni oprimidos.
Es justo que esta tierra os reconozca,
que el dolor que sufristeis y las penas
y el valor que le echasteis a la vida,
se torne esperanzada enhorabuena.
Si la segunda república perdistéis
ya es hora de gozar una tercera.














