
Así empezaba la canción que Amerin le cantaba a su hijo cada Primero de Mayo: "Levántate obrero que amanece ya, el 1 de Mayo fiesta nacional".
Según crecía fue olvidando la canción, total para que levantarse ni ese día ni ninguno y se quedaba en la cama dormitando hasta que le vencía la noche. Una mañana escuchó la canción de su madre, intentó levantarse, pero no pudo ponerse en pie, ya era demasiado tarde. No había obreros en ninguna parte, sólo esclavos como él.













02.05.06 @ 19:18