En la aldea de Balneis, vivían tres hermanos.
El mayor era admirado por su sabiduría, el menor por su cuerpo bello y atlético.
El mediano llamado Benedir no poseía ninguna cualidad especial.
Vivía tranquilo con lo que poseía y no le pedían más.
Nadie comprendía como Benedir era el más feliz.













18.02.06 @ 12:56