Netolú corría para escapar del hambre y las enfermedades. Sus piernas oscuras volaban sobre praderas, selvas, desiertos y montañas.
Así hasta caer extenuado agarrando casi el mar. Miró hacia el horizonte y soñó que más alla del mar, dormía en una cama confortable dentro de una cálida habitación.
Mientras, en otro lugar del mundo, Enlout postrado durante meses en una cálida habitación de hospital, soñaba que sus piernas blancas y flojas recuperaban la fuerza y corrían ligeras hacia el mar, dejando atrás el miedo y la enfermedad.
Mi amigo E. lleva más de tres meses en una cama de hospital, espero que se cumpla su sueño.
No conozco a Netolú, espero que llegue al otro lado del mar.













28.12.05 @ 19:37