Hace mucho tiempo, una niña vivÃa feliz con sus padres que se dedicaban a escribir libros sobre viajes, con mapas e ilustraciones para hacerlos llegar a quien no pudiera viajar. A veces Artac, que asà se llamaba la niña los acompañaba en sus aventuras.
Pero una vez le dijeron, no puedes venir, este viaje es muy peligroso.
Después de unos meses el mundo se le vino abajo, se marchó a vivir con sus tÃos porque sus padres habÃan muerto.
Se dedicó desde entonces a ver mapas de muchos lugares del mundo. Artac inventó un juego para poder soportar la existencia. Cerraba los ojos y donde caÃa su dedo, se prometÃa que viajarÃa a ese lugar algún dÃa. En cada página del atlas señaló un lugar y asà visitándolos vivió muchos, muchos años.
Este cuento se lo dedico al compañero del blog, Gerardo, que nos ha transportado a lugares mágicos en su "estancia ingrata" y al que merece la pena visitar siempre. La foto es importada de su blog, espero que no le importe.













25.12.05 @ 14:34